lunes, 29 de octubre de 2012

VIVO O MUERTO

Sueño la vida sin sentir que vivo
vivo en un sueño sin sentido
siento que la vida pasa como un sueño
vida de sueños con sentidos muertos.

Nada me hace ver que estoy despierto
solo la ensoñación tiene sentido
mucho de sueño poco de vigilia
sueño que vivo pero ya estoy muerto.

Necesito soñar, pero soñar despierto
vivir la realidad sentirme vivo
sentir tanto el dolor como la dicha
de conocer la verdad de no estar muerto.

martes, 28 de agosto de 2012

El GatoTigre


Por mucho que le gustara ser un tigre, y aunque a veces incluso se disfrazaba de rayas para aparentarlo, era un gato. Un pequeño gato con grandes pretensiones, las grandes pretensiones de un tigre. 

En alguna ocasión acompañaba a una pequeña manada de tigres, que no supo nunca porqué, pero le permitían ir con ellos y hasta incluso le trataban como uno mas. 

Solo tenía una habilidad en que superaba a sus singulares compañeros; subir a los árboles. Por eso, cuando salían a cazar, él buscaba un árbol alto donde escalar, con el propósito de ser el primero en divisar alguna presa y así sentirse de alguna manera útil. Mas que nada para intentar quitarse esa sensación que siempre le acompañaba de que le admitían en el grupo por ... vete a saber qué. Algo que le incomodaba terriblemente. 
   
Muchas veces, estando con otros gatos, gustaba de darse importancia por tener aquellos compañeros tigres y contaba una y otra vez, como gracias a él, se habían conseguido buenas cacerías.   

En realidad siempre era consciente de que no era ni jamás sería un tigre, pero le reconfortaba pensar que en algunos momentos era un poco tigre y sobre todo menos gato.

martes, 21 de agosto de 2012

El CRUCERO

Desde hacia muchos días, los nervios les mantenían en un estado de constante inquietud. Tanto, que les costaba centrarse en preparar el equipaje que llevarían en el viaje. Todos llevarían sus mejores ropas e incluso algunas de las cosas de mayor valor para ellos, a pesar de que, según les habían advertido, no era aconsejable.

Tenían serias razones para estar nerviosos. Era mucho el tiempo en que llevaban esperando poder hacer un viaje así. Era verano. Tiempo de vacaciones. ¡Y por mar !, algo que la mayoría no había conocido siquiera.

Era tal su deseo de viajar, que no solo habían invertido en ello todos sus ahorros, sino que además, contrajeron una deuda que pagarían durante bastante tiempo.

Pero nada parecía importarles fuera del viaje. Los niños, aunque pequeños, parecían contagiarse de los mayores y hasta temblaban. Mientras, los mayores ultimaban los preparativos. 

La noche anterior no había dormido nadie. Ninguno tenía una experiencia como aquella, estando como estaban acostumbrados a la rutina casi única de ganarse la vida.

Con los ojos mas abiertos que nunca, como si quisieran grabar en sus retinas hasta el más mínimo detalle desde el principio de su viaje, embarcaron. 

Realmente era un viaje de ensueño, e importante no solo para ellos. Incluso casi la totalidad de medios de comunicación del día siguiente a su partida, llevaban, -aunque demasiado escueta-, la noticia en sus titulares: "Una nueva patera se ha hundido en las aguas del Mediterráneo intentando llegar a las costas españolas, habiendo perecido ahogados todos sus ocupantes"

jueves, 16 de agosto de 2012

AYER SOÑÉ QUE TUVE UN SUEÑO

Si, lo de ayer debió ser un sueño. Después de compartir... 3, 4 horas?... es igual, el tiempo real no importa cuando después de convierte en un instante, y aunque ese instante sea tan intenso que puedan caber en él minutos, horas o algo que permanecerá en una vida entera.

Sea como fuere, en ese tiempo corto o largo para el reloj de la muñeca y completamente indiferente para ese otro reloj del corazón, tan elástico que cabe el todo y la nada, ocurrió el momento esperado tanto tiempo: En la despedida, en esa odiada y querida puerta de aeropuerto, hubo un nuevo trasvase de masa cardíaca virtual y virtuosa que ya había ocurrido en otras ocasiones, pero que esta vez, por las dimensiones y principalmente por las condiciones, solo pudo ocurrir en un sueño.

Y no por que existiese ese momento en que los sentimientos se mezclan hasta el punto de volverse incalificables. Momentos en que el corazón rompe en lágrimas de dolor, pero con el dulce bálsamo que produce el abrazo que pone el punto crítico a la despedida.

Fueron en total 3 o 4 horas de reloj, pero solo por un instante ínfimo y eterno, se abrieron para mí esas dos ventanas tanto tiempo cerradas -o quizás abiertas a unos ojos ciegos-, por las que jamás había podido asomarme a su alma.

Por eso en ésta última despedida, se llevó esa parte tan grande de mí. Esa parte tan enorme de corazón que sentí como había empequeñecido hasta un tamaño casi inapreciable, pero que si lo usamos como unidad para medir la distancia que nos separa, hace que ésta sea prácticamente inapreciable, haciendo que nuestra separación casi desaparezca, que nos deje unidos aunque sean cientos de kilómetros los que separan nuestros cuerpos.

La sigo teniendo a un corazón de distancia, pero ahora un corazón tan pequeño que cabe en un pliegue de la ropa y es incapaz para separar un abrazo. 

Si, tuvo que ser un sueño. 

sábado, 11 de agosto de 2012

Guerra a los molinos de viento

No. No es que, como el caballero don Quijote, confunda a los molinos de viento con gigantes, pero como él,  siempre ha luchado contra ellos.   

Y es por que son grandes y fuertes. Grandes, fuertes y situados en un lugar prominente. 

Jamás le han gustado los que destacan y se aprovechan de su fuerza, su tamaño o su posición. Por eso siempre les había combatido y contra los cuales, siempre había perdido, claro. 

Aún recuerda su primer molino-enemigo: era un niño. Si, un niño de los que en aquellos largos partidos de fútbol, era el que seleccionaba los jugadores de cada equipo, el árbitro, el que decidía cuando se empezaba y acababa un partido, los descansos y sobre todo quien era el ganador.

¡¡¡Para eso era el dueño del balón!!! 

Y también, -¿como no?-, era el único que tenía auténticas botas de fútbol. 

Era un auténtico molino de viento y muy posiblemente la génesis de esta guerra interminable. Los otros niños, los de abajo, le solían llamar por su nombre cuando pedían que les dejase jugar, e hijo de papá y hasta hijo de puta, después de cada partido.

Desde entonces, nunca le han faltado molinos contra quienes luchar. No todos son iguales, pero en el fondo, se parecen unos a otros como se parecen los molinos de viento; son poderosos y se creen invencibles por su posición siempre arriba, en lo mas alto.

Pero en lo que mas se parecen, -al menos hasta ahora-, es en que siempre ganan. 

lunes, 30 de julio de 2012

NO SE POR QUE ME QUEJO

No sé por que siempre ando quejándome de mi suerte. 

La gente me trata bien, suelo estar en los mejores sitios y a la vista de gente guapa casi siempre. Es cierto que paso temporadas olvidado, pero son pocas.

Siempre voy bien vestido, de hecho soy de los mas elegantes. Soy alto, de aspecto impecable y con porte altanero, (para algunos un poco frío y serio). 

Jamás me han llamado la atención los jefes por estar donde no debo, ir mal peinado, no estar perfectamente afeitado o con la ropa arrugada o sucia. 

Me miran con admiración igual hombres que mujeres, con deseo y hasta con envidia, aunque noto que la gente no se para a hablar conmigo ni para preguntarme por donde encontrar la salida, como a muchos compañeros que se mueven continuamente ocupados.

No se por que me quejo, no.

Quizás sea por ser de cartón, no poder moverme y sobre todo estar vacío. Pero nada que no sea normal en un maniquí de escaparate.

martes, 23 de agosto de 2011

viernes, 12 de agosto de 2011

jueves, 26 de mayo de 2011

miércoles, 6 de abril de 2011

Celos

De que sirve el amor,
cuando nada entre celos,
si  las dudas lo lastran,
no existen los te quieros,
nos gritan las sospechas
y nos deja oidos ciegos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Te pienso Saray.

Apartando los ruidos de malos pensamientos,
buscando espacio libre para atraer recuerdos
que cambien por colores los grises de estos tiempos,
llegan a mi grabadas las voces de tu encuentro.


Ahora, mis ojos de antiguas miradas llenos, solo llevan tu imagen.
Mis oídos rebosando palabras -todas tuyas-, ahuyentan el silencio,
y mis brazos se llenan de ti por un momento.  

miércoles, 2 de marzo de 2011

La tia Felisa

Ayer enterramos a la tía Felisa.


Tenía mas de 90 años y podríamos decir que su mente hacía dos o tres años que había fallecido a manos del "señor" Alzheimer.

Fue triste despedirse de ella. No ya por su pérdida -que también-, mas bien por el paso resumido por mi mente de lo que solemos llamar; "la película de su vida".

Nacida en una familia humilde, en aquellos años en que la penuria era la compañera mas fiel. Su infancia en los años 20, había transcurrió no solo en la pobreza -cosa común entre la gran mayoría-, tuvo además sus especiales y dolorosas particularidades.

Contando muy pocos años de vida, su madre la había cambiado por una "borrica" (parece ser que a unos feriantes o algo así, no tengo constancia cierta de este detalle), pero si que había sido cambiada por la burra. Ella se escapó de aquella familia, e ignoro como, había conseguido llegar a una localidad vecina de nuestro pueblo, donde su tío Francisco fue a recogerla.

Vivió con la familia del tío Francisco donde le dieron cobijo, aunque al parecer no fue una estancia placentera. María la mujer de su tío parece ser que no debió darle muy buen trato ya que pasado un tiempo, se marchó a casa de otra tía. No fue una buena idea ya que empeoró de tal modo su anterior estancia, que pasado un tiempo, de nuevo se volvió a casa del tío Francisco.

 No tengo intención de hacer un relato muy extenso. Solo unas pequeñas pinceladas de su vida como homenaje a ella.

Vivió durante los años de su juventud trabajando en cuantas cosas le salían, lavando ropa, encalando paredes, trabajos en el campo...

Se casó y tubo 5 hijos, una hembra y cuatro varones.

Su marido tenia una trabajo mal remunerado -como por otra parte la mayoría-, haciendo que fuese siempre corto para alimentar 7 bocas. Por ese motivo, tuvo que compartir el tiempo del cuidado de los hijos y de las faenas de la casa, con otros trabajos que le encargaban y que -aunque como de costumbre mal pagados-, ayudaban a aliviar su indigencia.

La vida no fue un regalo para la tía Felisa. Su marido enfermó y murió, cuando aún el mas pequeño de los hijos, no había abandonado  la cuna.  A partir de ese momento, tuvo que redoblar -mas si cabía-, sus trabajos en todo lo que le salía para poder llevar a adelante la casa y los hijos.

No creo necesitar decir que la naturaleza nos suele reservar normalmente lo peor para el final y ella no fue una excepción.

Ahora descansa. Hasta siempre tía Felisa.

Nada mas.

2 de marzo de 2011

   

martes, 27 de julio de 2010

Naufragio

El barco crujía por la experiencia, la tempestad siempre había estado ahí y los faros son inútiles para los ojos que han vertido ya todas sus lágrimas.
Pero tenía ganado su derecho a navegar, y con un viento sorprendentemente favorable, zarpó hacia su  último naufragio.

Consciencia dormida

No, no debí dejar que ocurriera.

Nunca debí dejar entrar a la consciencia en ese sueño de conocerla, o haber despertado a tiempo.

Ahora me veo obligado a cometer el pecado de odiar al amor. Este amor que empezó con el sabor mas dulce y que se tornó en esta tremenda amargura que me invade.

Pero la culpa quizás sea del destino, Ese destino que juega con las cartas marcadas y que por ello siempre consigue ganarnos unas partidas que nos vemos obligados a jugar.

El destino, el azar, la suerte... o tal vez ella. Si, ella. Ella que invadió mi sueño aprovechándose de un momento de debilidad de la consciencia por encontrarla dormida.

Penetró por el camino fácil.

Regar vida.

El llanto de improductivas lágrimas secas, no alimenta miserias. No sirven para escapar de las redes de los señores que manejan el títere de las almas débilitadas por el ayuno de solidaridad colectiva.

Miremos con desprecio a los falsos triunfadores disfrazados con meritos ajenos y oportunidades robadas.

Metabolicemos sin usar los sentidos sordos, ciegos o indiferentes,  los sueños rotos de un mundo de parias.

Alcemos la voz para despertar esas conciencias que ocultan bajo sus largas sotanas los predicadores de morales ajenas.

Reguemos las raices de las conductas útiles con la vitalidad que da una lágrima argumentada.

Vida añeja

Trozo de vida añeja.

Recuerdos empapados de añoranza, atrapados entre unas blancas telas tejidas por negras arañas.
Buenos recuerdos ajados por la cruel actualidad que los destruye como el viento y la lluvia  destroza los cristales de las viejas ventanas, convirtiéndo la imagen cálida de lo que fué una hermosa niñez, en la ruina presente de una casa rota.

martes, 13 de julio de 2010

Allanamiento



Ni alarmas ni cerrojos. Todo estaba abierto.
El alma necesitaba la luz para activar los colores.
Entró vestida de amor, su mejor disfraz.
Una vez instalada, fue cerrando todas las puertas y ventanas menos la del abismo.

lunes, 25 de enero de 2010

Agujetas en las alas

Y siento las agujetas que ya tengo en el alma
y me siento cansado de soñar imposibles
y me escuece la cara del rodar de las lágrimas
y mis piernas no dejan de seguir caminando
y no encuentran caminos sin piedras... y tropiezan
y tropiezan y caen y caen y se levantan
y caminas sin metas, sin destino sin que nadie me espere
y de emprender peleas perdidas de antemano
y sabiendo que serán los molinos los que acaben ganando
y aunque cierras los ojos, no dejas de ver el suelo
y aunque miras hacía arriba no ves jamás el cielo
y el corazón te duele y te duele hasta el alma
y aunque abras las alas jamás saldrás volando
y todo lo que consigues son agujetas en las alas
y seguirás en el suelo, en el barro o en el cieno
y levantas las piernas intentando librarte
y en el barro se quedan enterradas tus botas
Y has de continuar descalzo caminando entre zarzas
y te molesta hasta el ruido que produce el silencio

domingo, 24 de enero de 2010

No te tengo

Llegaste a mí de forma inesperada
Y te metiste en mi alma y en mi mente
Penetraste hasta el fondo de mi vida
Y te quedarás en ella para siempre

Siento junto a ti tus alegrías
Comparto tus sentimientos y emociones
Y aunque no siempre comprenda tus acciones
Siento tus propias penas como mías

En este momento vivo tu recuerdo
No te tengo… pero estas conmigo
No me tienes… pero estoy a tu lado

Jamás estuvimos bajo el mismo techo
Que quizás nunca lo estemos… es un hecho
Pero jamás me robarán que lo he soñado

lunes, 2 de noviembre de 2009

Quisiera ser tu algo.

Quisiera ser tu algo, aunque para los demás sea del grupo de los nadies.
Que me borren pasado, para compartir tu tiempo.
Poder estar a tu lado un momento. Bueno o malo, no importa.
Importan el sentimiento, el recuerdo o... el ensueño.
No importa tanto la vida, como importan los momentos.
Haber compartido el viento, la luz, la lluvia o el tiempo.
Respirar el mismo aire, y en ese mismo momento.